En la Bahía de Cádiz, bajo sus aguas tranquilas, se encuentran las praderas submarinas. Estos ecosistemas marinos son un verdadero tesoro vegetal. Son conocidos por su capacidad para almacenar Carbono Azul, lo que ayuda en la lucha contra el cambio climático. Capturan y retienen dióxido de carbono en el fondo marino.
El experto Fernando Brun, catedrático de Ecología en la UCA, explica cómo estas «minas de carbono» contribuyen a la sostenibilidad global.
¿Qué es el Carbono Azul?
El Carbono Azul es el dióxido de carbono almacenado en los ecosistemas marinos, como las praderas de fanerógamas marinas y los manglares. Este carbono queda atrapado en el sedimento y las raíces de las plantas, evitando que se libere a la atmósfera.
La Bahía de Cádiz: Refugio de biodiversidad
La Bahía de Cádiz es un lugar clave para la biodiversidad. Sus praderas submarinas no solo capturan carbono, sino que también son hogar de diversas especies marinas. La protección de estos ecosistemas es crucial para el equilibrio ambiental de la región.
Sostenibilidad en nuestras costas
Conservar estos ecosistemas no solo beneficia al medio ambiente, sino también a las comunidades locales. El Carbono Azul mejora la calidad del agua, apoya la pesca artesanal y fomenta el turismo sostenible en la Bahía de Cádiz.
En Marambay, nos comprometemos con la protección de este valioso tesoro natural. Promovemos la educación ambiental y la sensibilización sobre su importancia.
